Francisco Javier Amaya

Francisco Javier Amaya nació en Barrancabermeja (Santander) tiene 42 años y trabaja con la COCCAM desde antes de su lanzamiento oficial. 

Dentro de la organización se desempeña como promotor del programa PNIS (Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito) en el sur del departamento de Bolívar y aunque una de sus mayores frustraciones y preocupaciones es el incumplimiento del Estado, se mantiene firme con el objetivo principal de la COCAM, transformar los territorios desde las comunidades. 

Desde el 2005 estuvo involucrado con los cultivos de hoja de coca pero si hubiese podido dedicarse a otra cosa, hubiera sido a la ganadería. Hace parte de las personas que saben que la paz es el único camino, pero también recuerda que a través de la coca se han logrado muchas cosas en las que históricamente el Estado ha sido ausente, “la gente siembra coca pero la gente construye dinámicas sociales a través de la coca, con ella pudimos mantenernos en un territorio y ese territorio tiene vías, tiene escuela y tiene algunos puestos de salud”. 

Dice que hacer parte de esta coordinadora le ha traído muchas experiencias positivas para su vida y de conocimiento, le ha permitido viajar a distintos lugares y poder aportar a que las problemáticas del campo colombiano sean visible, y conocer las dinámicas del agro en otros países, “uno entiende que el problema de la coca no es solo nacional sino un problema internacional”. 

Javier es una de las personas que conoce desde su propia experiencia la lucha del campesino por sus derechos y cómo es la vida de un cultivador, es por esto que desde la COCCAM trabaja diariamente para que esta realidad sea transformada.

 

Una frase: Hola, ¿cómo anda el mundo?

Un Sueño: Que mi finca tenga luz, que tenga carretera y  tener un buena vivienda.